Pusieron su propia red de internet y evitaron la migración de los chicos

Unos 500 habitantes de la localidad de El Cuy, en la provincia de Río Negro, tienen conexión a internet a partir de una red que levantaron con sus propias manos y que evitó la migración de los jóvenes, y ansían extender el servicio a los puestos rurales porque “con internet la gente se queda en […]

  • Publicado el sábado 31 de julio de 2021 en Sociedad

Unos 500 habitantes de la localidad de El Cuy, en la provincia de Río Negro, tienen conexión a internet a partir de una red que levantaron con sus propias manos y que evitó la migración de los jóvenes, y ansían extender el servicio a los puestos rurales porque “con internet la gente se queda en el campo”.
“Nadie entiende el valor de internet, cómo cambia la vida de no tenerla, a tenerla”; dijo a Télam uno de los impulsores de la construcción de la red y administradores de la infraestructura, Nelson Rodriguez.

El Cuy es uno de los proyectos de redes comunitarias apoyados por Internet Society, entidad que impulsa estos “Modelos alternativos” de conectividad.
“La idea es mostrar con pilotos que es posible un modelo alternativo y trabajar con el regulador para que vea que apoyarse en los proveedores grandes no es la única solución”, indicó a Télam el vicepresidente regional para América Latina y el Caribe de Internet Society, Christian O’Flaherty.

Hasta antes de la red comunitaria en El Cuy, los vecinos tenían que acercarse a la esquina del Consejo de Fomento o de la escuela para poder revisar mensajes o mails a través del uso de la conexión satelital de estos edificios.
Ahora, cada casa tiene su conexión inalámbrica que enlazan con la red de fibra privada que llega a otra localidad, Cerro Policía, y la intención de los vecinos es extender la cobertura a las casas más alejadas de El Cuy.

El enlace requirió de la mano de obra de los vecinos que instalaron “a pulmón” las torres, paneles solares y equipamiento que forman parte de la infraestructura inalámbrica.
Internet Society hizo un aporte económico “que en distintas etapas no llegó a los US$20.000”, mientras que el trabajo técnico contó con el apoyo de profesionales de la empresa Telecocom, que presta servicio en la ciudad de Villa Regina.

Los primeros dos años, contó Rodriguez a Télam “dimos el servicio gratuito, y para las reparaciones o los cambios de equipos hicimos rifas y venta de pastelitos”.
“Ahora, con la pandemia los propios vecinos propusieron que hiciéramos un pago de 500 pesos cada uno”, agregó.
Las ventajas de tener internet en la casa “son muchas, desde ahorrar unos $3.000 para ir y volver de General Roca sólo para hacer un trámite, o hacer las compras”.
“La comunicación es todo”, afirmó Rodriguez, y señaló que “con la pandemia, cuando todo era un bombardeo de información pudimos ir a las fuentes y escuchar muchas campanas y no sólo la de la televisión”.

Desde el hospital “pudimos hacer seguimiento de pacientes que están a 1800 kilómetros de El Cuy”, y en Educación “lo mismo, los profesores del secundario no viven en El Cuy y pudieron seguir dando clases porque hay internet”.
Contó también el caso de un productor ovino que llegó al pueblo para mirar el pronóstico del clima “porque iba a hacer la esquila. y dijo que si no hubiera visto el pronóstico se le hubieran muerto 800 ovejas”.

“Uno valora muchísimo internet, no sólo por las ventajas sino porque lo conseguimos nosotros, la misma comunidad”, subrayó.
“Nuestro próximo paso es poder darle internet a otras localidades chiquitas y a la gente de los campos. Estamos seguros que los campos se vuelven a poblar si hay internet, porque la gente necesita al menos tener una llamada con la familia; quien está en la ciudad necesita saber de su mamá que está en el campo; a futuro eso tiene que pasar”, agregó.