Provincia entregó un aporte económico a tejedoras de Gastre para la adquisición de insumos y equipamiento

Fue en el marco del Encuentro de Mujeres Rurales desarrollado días atrás en esa comuna. El subsidio será utilizado para la compra de ruecas, mobiliario y capacitaciones.
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El Gobierno del Chubut entregó días atrás un Aporte No Reintegrable (ANR) al proyecto de las mujeres tejedoras de Gastre para la adquisición de equipamiento y el desarrollo de capacitaciones que agreguen valor al proceso de producción.

El financiamiento de más de 2 millones de pesos -otorgado en el marco de la Ley Ovina y del proyecto de Jóvenes y Género del INTA- será destinado a la compra de ruecas y mobiliario que fortalezcan el trabajo del grupo “Hilando sueños, tejiendo esperanza” de dicha comuna.

La entrega tuvo lugar días atrás en el marco del Encuentro de Mujeres Rurales que reunió a más de 60 participantes de Gan Gan, Taquetren, Laguna Fría, Paso del Sapo, Paso de Indios, El Escorial, Yala Laubat, Chacay Oeste, Lagunita Salada, Gualjaina, Cushamen y de la comuna anfitriona.

Acompañamiento provincial

En este sentido la productora Cristina Pereyra aseguró que el encuentro recientemente realizado “es para mí es de suma importancia porque es el puntapié inicial para que muchas mujeres puedan recibir ayuda de instituciones o Ministerios”.

La productora comentó que “regresé a Gastre en 2007 y pude ver que el campo estaba olvidado y que la ayuda llegaba a los más allegados a la comuna o los que podían ir a Rawson a gestionar sus proyectos, y ahí empezamos a organizarnos con el ex Corfo e INTA”.

Sostuvo que para ello “nos formamos como grupo de productores en la zona, después fuimos asociación y trabajamos en red con la Cooperativa Vuelta al Campo de Paso de Indios y hoy somos alrededor de 100 socios”.

Cabe mencionar que, en 2022, 36 productores fueron beneficiados por el Proyecto de Inclusión Socio-Económica en Áreas Rurales (PISEAR). En la actualidad el grupo de diez productoras trabaja en el centro de acopio de la Cooperativa Lonco Trapial.

Producción

Las mujeres comenzaron a rescatar aquella lana que no se vendía, es decir lana negra o de color. Pereyra comentó que “el grupo de artesanas se llama ‘Hilando sueños y tejidos de esperanza’ porque hay muchas cosas para construir”.

Destacó que el grupo está conformado por “mujeres muy virtuosas y trabajadoras. Empezamos a trabajar con Érica Llanos del INTA de Trelew y presentamos dos proyectos a Ley Ovina e INTA Nación de Diversidad y Género, y ambos fueron aprobados”.

En este sentido, destacó la importancia de unirse entre productoras y aseguró que “al resto de las mujeres, que no están organizadas, hay que poder sumarlas y que puedan también como nosotras obtener la ayuda necesaria, como son telares o herramientas para llevar adelante su proyecto”.

Finalmente afirmó que deberán elegir qué capacitaciones desean hacer ya que “nuestra cultura es bastante amplia porque está el tejido mapuche o guarda Pampa, pero hay varias clases de tejidos que todavía desconocemos, que nuestras abuelas por temor no nos enseñaban y de los que quedó muy poco archivo”.

Sobre este punto rescató que “hay gente que trabaja muy bien, como es el caso de Esther López de Yala Laubat que ha dado capacitaciones. Es bueno poder ir rescatando esos saberes que tenían nuestros abuelos”, concluyó Cristina Pereyra.