Los desafíos de la cuenca local frente al crecimiento de Vaca Muerta

Conrado Bonfiglioli, gerente de la seccional sur del IAPG, brindó un panorama detallado del estado actual de la cuenca del Golfo San Jorge. En diálogo con María Eugenia Salvador y Silvia Aragón en La Tribuna, el especialista respondió consultas para entender la coyuntura en la industria base de Comodoro Rivadavia
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Para la industria más antigua de la región, con más de 100 años de explotación, descender ante el nacimiento del yacimiento de no convencionales más grande del país, como lo es Vaca Muerta, marca un antes y un después en la producción de petróleo, quedando la cuenca del Golfo San Jorge en segundo lugar.

Para entender las ventajas competitivas de Vaca Muerta sobre la Cuenca del Chubut, Bonfiglioli describe “hay dos cuestiones que son básicas, primero, que estamos hablando de no convencionales significa que los pozos que se están perforando son pozos primarios. Otra de las cuestiones importantes también es el tema de la tecnología que se utiliza, el fracking. Los pozos son horizontales, tienen una técnica diferente y además, nosotros hemos recibido la tecnología mucho más certera a la hora de producir petróleo en la roca madre de los no convencionales. Nosotros estamos en yacimientos antiguos, hemos pasado la etapa primaria, es decir, los pozos. Pasan rápidamente a secundaria que es con inyección de agua. Tengo que hacer pozos inyectores y estamos ya en algunos sectores trabajando con la terciaria. Tenemos más trabajo para producir, para llegar a perforar pozos que después van a producir, seguramente mucho menos de lo que produce un pozo en Neuquén, y tal vez efectivamente, muchísimo más caro. Pero en relación a la producción que tiene ese pozo hace la diferencia. “

 

Inversiones para el sostenimiento de la cuenca

Ante la necesidad de permanecer activos en la industria,  el referente del IAPG señala que “tenemos que trabajar fundamentalmente para lograr que nuestra Cuenca no se caiga y para que eso no suceda tiene que haber inversiones. Para que haya inversiones, tiene que haber incentivos y es un acomodamiento de piezas. Ahora tenemos una enorme oportunidad al haber elecciones, esperemos que quien gane pueda torcer un destino que -por el momento- es totalmente difícil. El futuro, evidentemente no lo podemos ver con optimismo porque no se están haciendo las cosas. El tema de la baja en la Cuenca casi te diría que es irreversible. Lo más que podemos hacer nosotros en una Cuenca tan antigua es mantenernos y para mantener hay que invertir, ni siquiera hablemos de crecer”.

 

Incentivos para ser competitivos

Los números y porcentajes han sido adversos a nivel general en la industria. Antes de la pandemia la Cuenca cayó un 13% desde el año 19. “Y recuperar ese 13% es muy difícil si no hay una ingeniería que permita ser competitivos” indica Bonfiglioli quien argumenta -con otras variables-, el complejo panorama. Con las retenciones que tiene hoy la exportación, lo que se requiere es un gran trabajo de políticas de Estado que supere a los gobiernos “empezar a pensar que hay nuevas generaciones que van a venir, y si no hacemos cosas para el futuro vamos a seguir manejando crisis. Para poder pensar que las nuevas generaciones van a tener una mejor oportunidad, los estados (municipal, provincial y nacional) deben pensar en bajar presión impositiva, para hacer atractiva la inversión. Si estas variables así funcionaran , se requerirá que la contraparte sea eficiente “en la industria tiene que haber eficiencia y todos los sectores deben trabajar  para que funcione porque si no, no vamos a competir nunca con Neuquén, justamente Nación le da incentivos impositivos a Neuquén  y evidentemente hemos sido la cuenca que más produjo en Argentina y en los últimos 20 años hemos estado (el barril) por debajo del precio internacional”.