La visita del Presidente virtual y el cinismo de YPF

Por Marcelo García (Exclusivo/El Extremo Sur). La visita a Comodoro Rivadavia del presidente Mauricio Macri constituyó una auténtica decepción para los habitantes de la alicaida “capital del petróleo”. El Presidente tuvo un paso fugaz, casi como un agente encubierto, evitó formular anuncios para reparar las consecuencias del brutal temporal que asoló a la ciudad y […]

  • Publicado el viernes 19 de octubre de 2018 en Opinión

Por Marcelo García (Exclusivo/El Extremo Sur).

La visita a Comodoro Rivadavia del presidente Mauricio Macri constituyó una auténtica decepción para los habitantes de la alicaida “capital del petróleo”. El Presidente tuvo un paso fugaz, casi como un agente encubierto, evitó formular anuncios para reparar las consecuencias del brutal temporal que asoló a la ciudad y se abstuvo de comprometer inversiones productivas. YPF se cuelga medallas por el parque eólico en Manantiales Behr pero apuesta casi todos sus recursos a Vaca Muerta en un gesto de cinismo estratégico.

Escasos recuerdos dejará el sobrevuelo del presidente Macri por Comodoro. No tuvo contacto con los vecinos de una ciudad afectada por el temporal, aunque hay que reconocer su coherencia, ya tampoco lo hizo en persona cuando el barro invadía las calles comodorenses. En aquellos momentos de angustia local se habia limitado a enviar un mensaje por Tweeter.

Desde la altura de sus sobrevuelos en helicóptero, que lo alejan cada vez más de los perjudicados por sus políticas económicas y las “tormentas” que sacuden la vida cotidiana, el primer mandatario desarrolló una agenda marcada por la fugacidad y el vacío de contenido.

Voló hacia el nuevo parque eólico de YPF y luego hasta el Liceo Militar, un lugar amigable para aterrizar. Finalmente visitó a un sonriente panadero feliz, a quien le dejó algunas enseñanzas que deberían convertirse en aprendizaje sobre sus políticas de Estado.

El paso de Macri por Comodoro fue algo así como un “timbreo” de larga distancia, programado y sin novedades; una nueva versión de la estética política en la que las cosas parecen ser de una manera pero jamás trasmutan a acciones que mejoren la calidad de vida de los gobernados. Todo armadito, prolijito, sin sobresaltos y sin anuncios para la decaída capital nacional del petróleo.

Para Vaca Muerta todo, para Comodoro el viento

Desembarcado en el Parque Eólico de YPF en el yacimiento petrolero de Manantiales Behr, Macri lanzó a los cuatro vientos –que por cierto le hicieron sentir el rigor patagónico ante la ausencia programada de gente que pudiera cuestionarlo de alguna manera- y ante los periodistas locales atrapados por un “corralito” que permite mirar pero no preguntar que “para Chubut es un buen día”. Aventuró didácticamente que “vemos cómo transformamos la fuerza de la naturaleza en energía. Por eso quiero felicitar a YPF, porque con esta energía limpia contribuye al país sustentable”.

Macri enfatizó que “Esta energía limpia contribuye al modelo de país sustentable, en el que estamos trabajando en conjunto. Esta energía permitirá abastecer a 130 mil personas. Esto significa escuelas, hospitales, fábricas y transportes. Todo esto se genera a partir de la energía renovable que nos demuestra que es una gran oportunidad”.

Un poco más sincero, puso el acento en Vaca Muerta y aseveró que “va a transformar a Argentina en una potencia energética mundial”, política que se traduce en el accionar inversor de YPF que apunta esencialmente hacia Neuquén y coloca en segundo plano los yacimientos convencionales chubutenses, aunque peor aún la están pasando los del norte de Santa Cruz.

El cinismo de YPF

Con la mira apuntada a Vaca Muerta, YPF solamente invertirá 216 millones de dólares en este año en Chubut, cifra que significa el 6,6% de lo destinado a todo el país y que resulta menos de la tercera parte de lo volcado en los yacimientos chubutenses en 2009 cuando invirtió 665 millones de dólares. Las cifras son evidentes, ya que la inversión en Chubut representa apenas el 10% de los 2.012 millones de dólares que YPF destinará a los no convencionales neuquinos.

Atrás quedaron las épocas históricas del descubrimiento del petróleo en Comodoro, de la impronta del Estado para desarrollar la ciudad, y del insoslayable peso productivo y social que supo tener la YPF estatal del General Enrique Mosconi. Son solo recuerdos que no inspiran en lo más mínimo a Macri y a su versión CEOcrática de YPF, y que indudablemente no volverán a hacerse realidad en la región.

Hace poco tiempo, la compañía energética de mayoría estatal llevó a un grupo de periodistas comodorenses a visitar Vaca Muerta. YPF consumó así un gesto irónico, al pedirle a los cronistas chubutenses que relaten el milagro neuquino y cuenten maravillas de esa provincia ante la mirada empobrecida de quienes penan en la Cuenca del Golfo San Jorge. Esos mismos periodistas fueron colocados en Manantiales Behr dentro un incómodo corralito, condenados al silencio y el destrato. Nada de contemplaciones para la prensa “libre”.

De molinos y molineros

Sin decir una sola palabra sobre los casi 6.000 despidos petroleros que se produjeron en los últimos tres años en la Cuenca del Golfo San Jorge, ni tampoco esbozar ningún anuncio prometedor sobre las inversiones de la petrolera con mayoría accionaria estatal para desarrollar con mayor potencia la producción petrolera convencional en Chubut, el presidente se volvió a subir al helicóptero para bajar en el Liceo y visitar la panadería “El Artesano”, ubicada en la Avenida Roca al 300.

Llamativamente, esa misma panadería había sido visitada por el actual diputado nacional Gustavo Mena en su campaña legislativa. O el pan es muy bueno o el comercio está marcado con rojo en la tablet de los chicos de marketing del PRO.

Durante la charla con Macri, el comerciante Claudio Vásquez le hizo saber de los problemas por los que atraviesa el rubro. “Hablamos de los valores de la harina, me preguntó de cuánto fue el aumento, yo le dije del 400%”, relató el panadero, y reveló que el mismísimo Presidente la consultó: “¿Vos por qué crees que aumentó tanto?”; a lo que el panadero respondió que “al abrir las exportaciones  descuidamos el mercado interno, y me dijo es un tema que él iba a ver. Esperemos que sirva de algo”.

Cuanto menos llama la atención que el Presidente no supiera del aumento de la harina que disparó el precio del pan en Comodoro y en todo el país, pero más desconcertante sonó que Macri le preguntará por los motivos del 400% de suba en la bolsa de harina. De todos modos, el guión no es muy diferente al que usó para responderlema Mirtha Legrand cuando lo arrinconó con la pregunta sobre el valor que tenía una jubilación mínima. La gran pregunta es qué va a hacer el primer mandatario con lo que explicó el panadero. Nada fuera del marketing, seguramente.

El hombre virtual

Macri pasó por Comodoro, pero no “pasaron cosas”. Se marchó dejando como saldo una inauguración poco prometedora en el análisis macro de la economía regional, un “timbreo” que debería generarle más que preguntas, y abandonó la ciudad sin hacer un solo anuncio importante para la recuperación económica y social de un pueblo en el que sus habitantes que vienen dando desde hace más 110 años algo más que el sudor de su frente –y la riqueza de su suelo- al crecimiento del país y el disfrute de la Cabeza de Goliat.