Hablemos de Cibercrimen y Ciberseguridad

La Jueza Penal Mariel Suárez cuenta a Radio Del Mar lo que hay que saber y entender sobre el Cibercrimen.

  • Publicado el lunes 19 de julio de 2021 en Sociedad

(Por Mariel Suárez Jueza Penal, Experta en Derechos Digitales, Triple Magister Cibercrimen Ciberseguridad y Perito Informática Forense)- No todos los delitos actuales son cibercrimen, más allá de que son cometidos mediante el uso de elementos tecnológicos o redes de internet, la huella que estos dejan, necesita un tratamiento especial.

Muchos de los delitos de los cuales hoy somos víctimas, están vinculados a nuestro comportamiento en las redes sociales y con el uso que hacemos de la tecnología. De todas formas, las empresas de servicios como clínicas, bancos, compañías de telefonía celular, monederos virtuales o sitios de compra venta online, tienen un grado de responsabilidad  relacionado con la ciberseguridad, es decir que ellos deben adoptar medidas de seguridad para que nosotros podamos operar de manera segura en la red y dentro del ámbito de prestación de sus servicios.

Ello no quita que nosotros debamos primero adoptar un comportamiento responsable en el mundo digital y que tengamos que prestar atención a lo que mostramos de nosotros mismos.

 

La tecnología está hecha para ser usada y disfrutada por el hombre. Está siendo creada para simplificarnos la vida.

 

Sin embargo, no es ese el único uso que le damos. Usamos las redes sociales y la tecnología como una vidriera de nuestra vida o lo que quisiéramos hacer de ella y los criminales se aprovechan de esa situación.

Al exponer nuestra vida y nuestros intereses en las redes sociales no sólo nos exponemos a un nuevo modelo de sociedad comercial, basada en la utilización de nuestros datos para generar nuevos mecanismos de venta de bienes y/o servicios, sino que nos exponemos a nuevas formas de delinquir.

El hecho de no manejar nuestra privacidad al punto de sacarnos fotos de vacaciones alertando a los posibles criminales de que no estamos en casa o de exhibir sin ningún tipo de resguardo nuestro teléfono, mail, geolocalización, datos de nuestra familia, es uno de los errores más grandes que podemos cometer y uno de los puntos más débiles que podemos exhibir.

No solo le brindamos esa información a nuestros amigos en la red o a los grandes empresarios digitales, sino que se la brindamos a aquellas personas que están expectantes de saber de nosotros para poder acceder a nuestros bienes, que es lo que en definitiva la mayoría busca.

 

Google y Facebook saben más de nosotros que nosotros mismos o incluso que nuestras parejas, familias o amigos.

Imagen extraída de https://cuadernosdeseguridad.com/2019/07/el-ccn-promueve-la-concienciacion-y-formacion-en-ciberseguridad-mediante-la-publicacion-de-ciberconsejos/

Por ello y frente al incremento de delitos cometidos con medios tecnológicos, dado que la pandemia aceleró el proceso de conectividad al mundo digital,  más allá de las diferentes modalidades criminales que en adelante analizaremos, lo primero que hay que considerar para no ser víctima de un delito de éste tipo, es:

 

-Usar las redes sociales necesarias para nuestro trabajo, desempeño o necesidad de conectividad;

-Usar plataformas alternativas por si una no funciona seguimos conectados con la otra, por ejemplo, WhatsApp, Telegram o Signal.

-Manejar nuestra privacidad en las redes sociales. Configurar nuestra privacidad de manera que sólo nosotros veamos la información importante;

-No descargar aplicaciones que no necesitemos verdaderamente, todas comparten nuestros datos con terceros y nosotros los autorizamos a ello;

-Usar claves fuertes: combinadas entre números, letras mayúsculas y minúsculas y símbolos. Sobre todo, no repetir las claves entre las distintas cuentas, y que no sea una palabra con un significado real. Eso dificulta la tarea de los cibercriminales;

-Usa doble factor de autenticación: huella y sms, huella y clave, clave y sms, clave y mail o combínalas con datos biométricos. Es importante que exijamos a las empresas que nos habiliten esa posibilidad, incluso que la impongan, como en los casos de préstamos preaprobados.

-No compartir nuestras claves con nadie. Ningún organismo público ni privado, ningún banco, ninguna empresa las necesita. SOLO NOSOTROS;

-NADIE TE REGALA NADA, ni nafta, ni cupones, ni vacunas, ni premios, ni plata. Si buscas algo, o tenés dudas sobre una promoción no te dejes llevar y búscalo en el navegador;

-No descargues noticias, no archivos, ni des clics a links que te envíen por mail o WhatsApp, búscalas vos mismo en el navegador.

-Si tenés dudas de haber sido víctima de un delito concurrí inmediatamente a la comisaría más cercana a tu barrio con tu celular, NO BORRES LAS COMUNICACIONES ya que son importantes para descubrir la maniobra.

-Para ingresar a las cuentas bancarias, usa redes de internet privadas y seguras no redes públicas o abiertas con o sin clave. En las redes de internet públicas muchas personas tienen acceso a ellas y así es fácil acceder a tus dispositivos;

-Tener un resguardo o backup de nuestra información importante en otro dispositivo seguro, no basta con usar una nube, lo ideal es tener otro celular con nuestros contactos y claves que nunca sea conectado a internet o discos rígidos comunes o sólidos que resguarden nuestra información;

-Si vendes dispositivos usados, asegúrate de cerrar sesión y borrar los datos personales;

-Repara tus dispositivos electrónicos con gente de confianza, que te asegure que no van a quebrar tu privacidad y que cumplan normativas relacionadas con la protección de datos personales;

-Encripta tu SIM: es posible si conservas las tarjetas en las que venía inserta, en donde se encuentran los códigos PUK y PIN, ello por si te roban o pierdes el teléfono;

-Si compras o vendes por internet, asegúrate de entregar la mercadería en lugares concurridos, de no ir solo, de entregar la mercadería cuando se haya acreditado el dinero en tu cuenta. Si te dicen que te depositaron demás, no compartas claves y espera ver el saldo en la cuenta;

-No borres los mensajes y conserva tus dispositivos electrónicos.

Finalmente, hay que tener en cuenta que en los dispositivos electrónicos se encuentran las huellas de ese delito llamada evidencia digital y es el instrumento necesario en este tipo de investigaciones. No borres las comunicaciones, no insultes, amenaces o incites a la violencia, eso puede ser una conducta delictiva que dificulte la investigación criminal del delito que estas denunciando.

Conserva tu dispositivo electrónico, que personal especializado va a descargar las comunicaciones que prueban el delito. Las capturas de pantalla no son evidencia. Un experto tiene que descargar el material desde tu equipo.

Lo más importante es entender que el hombre es el eslabón débil de la cadena criminal.