El extraño mensaje que la modelo brasilera envió a su novio horas antes de morir

La pareja de la modelo brasileña, el piloto de automovilismo Juan Manuel Rodríguez, declaró como testigo en la causa que investiga su muerte.
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El novio de Emmily Rodrigues Santos Gomes, la modelo brasileña que murió al caer de un sexto piso en el barrio porteño de Recoleta el 30 de marzo, aseguró que la joven le envió mensajes esa noche por WhatsApp y por Instagram y afirmó que nunca la vio drogarse y que sólo acostumbraba tomar “un vasito o dos de alcohol” cuando iba a algún boliche.

Se trata de Juan Manuel Rodríguez, un piloto de autos que declaró como testigo en la causa por la muerte de Emmily que tienen a su cargo el juez de instrucción Martín Del Viso y los fiscales Santiago Vismara y Mariela Labozzetta. De acuerdo a su declaración, la madrugada del hecho su novia le envió mensajes en los que le fue relatando lo que hacía junto a sus amigas.

“Ella me mandaba mensajes que cuidara a mis hijas, que me amaba, también me contó que estuvo en (el restaurant) Gardiner, y después se fue a un boliche en Palermo. A las 5:52 de la mañana Mili (apodo con el que la llama a Emmily) me mandó un mensaje por Instagram preguntándome dónde estaba. Yo al mensaje lo vi como a las 10, 11 de la mañana. Después me enteré por la tele todo lo que pasó. Ese día yo estaba con mis hijas y no vi el mensaje”, dijo Rodríguez ante la Justicia.

Y agregó: “Me mandó dos o tres mensajes por WhatsApp. Me puso algo así como ‘amor dónde estás’ y también me llamó dos o tres veces. Yo eso tampoco lo vi en ese momento porque estaba dormido. Estaba en la casa de mi viejo con mis hijas. Ellas no conocían a Emmily, pero yo quería que la conocieran en algún momento”.

Además de aportar estos mensajes como prueba para incorporar al expediente, el piloto de autos indicó que había conocido a la modelo en el bar “Le Blé” de Puerto Madero hace un año y medio, pero que hacía aproximadamente ocho meses que mantenían un noviazgo formal y, tras rechazar rotundamente las versiones de que se prostituía, contó que la joven “estaba queriendo poner un centro de estética” porque trabajaba “haciendo estética a domicilio”.

Luego, recordó que Emmily “tenía un cuerpo maravilloso, iba a gimnasio todos los días, si se drogara, no estaría como estaba físicamente. Tomaba un vasito o dos de alcohol cuando salía, pero se cuidaba, no se excedía”, y agregó que nunca la vio fumar ni tabaco ni marihuana.

La muerte de la modelo y la situación del empresario Sáenz Valiente

Por otra parte, el abogado Ignacio Trimarco, quien representa a los padres de Emmily, pidió que la audiencia que se realizará el próximo 16 de mayo a las 9.30 ante la Cámara de Apelaciones para resolver si el imputado Sáenz Valiente continúa en libertad, se haga en forma oral y presencial y no de manera virtual, como estaba previsto.

Según el letrado, el pedido de que la audiencia sea oral “es imperioso” y que se debe “no solo en razón de la gravedad y complejidad del caso sino también de la gran cantidad de elementos probatorios que hacen al hecho”.

El hecho ocurrió el 30 de marzo último, después de que Emmily fuera a cenar junto a un grupo de amigas a un restaurante de Costanera Norte y, más tarde, a un bar de Palermo. Cerca de las 3.21 de la madrugada la modelo llegó al departamento de Sáenz Valiente, en el sexto piso de Libertad 1542, en el barrio de Recoleta.

Según captaron las cámaras de seguridad del edificio, ella y sus amigas Juliana Magalhaes Mourao y Dafne Gutiérrez Santana llegaron en la camioneta Jeep Compass de Emmily, y subieron al departamento, donde ya se encontraba una cuarta mujer, Lía Figueroa Alves, amiga del imputado.

De acuerdo con los investigadores, tras una madrugada de excesos con consumo de alcohol, marihuana, cocaína y “tuci” -potente droga de diseño que combina los efectos alucinógenos del LSD con los eufóricos del MDMA-, Rodrigues sufrió un aparente brote psicótico y a las 9.18 terminó cayendo desnuda por una ventana al patio interno del pulmón de manzana del edificio, cuando en el departamento solo estaban Sáenz Valiente y Magalhaes Murao, en una muerte que la Justicia intenta determinar si se trató de un femicidio o de un suicidio en el marco de algún tipo de ingesta de estupefacientes.

Si bien se aguardan pericias complementarias, la autopsia concluyó que la muerte fue producto de “politraumatismos” y “hemorragias internas y externas” compatibles con la caída del sexto piso y descartó lesiones defensivas previas a la caída o signos de un ataque sexual.

Sáenz Valiente pasó 20 días preso en la alcaidía 4 Bis Anexo de la Policía de la Ciudad, en el barrio de Barracas, hasta que el 18 de abril pasado el juez en lo Criminal y Correccional 31, Martín Del Viso, lo liberó por falta de mérito, decisión judicial que fue apelada por la querella y la fiscalía.