Continúa el combate contra el incendio forestal en El Hoyo

Desde el amanecer, 50 combatientes y dos helicópteros equipados con baldes de mil litros para tirar agua, atacaron los frentes que presenta el fuego desatado ayer por la tarde en las estribaciones del cerro Montura, en el Pedregoso. Ya han sido afectadas unas ocho hectáreas de cipreses y pinos.
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La mayor complicación es que el incendio está en una posición ascendente hacia la cumbre, con paredes rocosas a casi 90 grados, lo que virtualmente impide que los combatientes puedan hacer trabajos de fajas cortafuegos o arrojar agua con las mangueras sobre las llamas de gran altura que van apareciendo en el bosque. De igual modo, las condiciones topográficas y ambientales dificultan que los helicópteros puedan hacer los disparos de agua. Están recargando cada tres o cuatro minutos desde la laguna del Plesiosauro, aunque luego los pilotos deben hacer varios giros entre el humo hasta lograr su cometido.

Las tareas se retomaron esta mañana a las 7, con el concurso de unos 50 combatientes de las brigadas del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, pertenecientes a Las Golondrinas, Epuyén, Lago Puelo, El Maitén y Cholila, más 10 personas de la Brigada Nacional del SFMF, Parques Nacionales y bomberos voluntarios de los cuarteles de El Hoyo y Epuyén, dedicados a custodiar las viviendas emplazadas en las cercanías.

Al frente del operativo, Adrián Llanfulén detalló que “somos optimistas en dejarlo contenido durante esta jornada, la gente va a poner su mejor esfuerzo. Ojalá que al mediodía podemos tenerlo circunscrito”.

Explicó que “hoy nos encontramos con un incendio con menos actividad en la cabeza y en el flanco derecho, debido a que corrió mucho viento hasta la madrugada y luego calmó, aunque está previsto que las ráfagas vuelvan al mediodía. De todas maneras, la ladera donde están los focos está expuesta al sol y eso complica, por ello todos los recursos están concentrados ahora en ese sector”.

Acerca de las condiciones de trabajo, explicó que “es muy peligroso, porque hay derrumbes constantes de piedras, principalmente cuando los helicpteros hacen descargas y se mueve el suelo. Es un problema que tuvimos ayer y para esta jornada encargué especialmente a los jefes de cuadrillas las precauciones necesarias para no tener hombres accidentados”.

Sobre el pedido de un avión hidrante, Llanfulén graficó que “tendría que venir desde Bariloche, aunque la propia zona del incendio es muy escarpada y no tendría posibilidad de aproximación. Terminaría tirando el agua lejos, no sería operativo y estaríamos sacando un recurso a otro lugar que lo podría necesitar”.

Cabe destacar que en el área al oeste del río Epuyén no hay otras poblaciones cercanas al frente ígneo. Hay numerosas casas entre el curso hídrico y la ruta nacional 40, que no están en peligro y están siendo resguardadas por los bomberos de la región.

Llanfulén recordó además que “es una zona que ya se había quemado años atrás” y que la vegetación actual “está compuesta por manchas de cipreses y radales, más rebrotes de pino y arbustos de rosa mosqueta, maqui y otras. Hasta anoche habían ardido unas seis hectáreas y en la madrugada se habrán sumado otras dos hectáreas”.

 

(Fuente: Diario Jornada)