El presidente Alberto Fernández mantuvo esta tarde una reunión en su despacho de la Casa Rosada con el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, y la directora Ejecutiva de la ANSES, Fernanda Raverta, para terminar de definir que el monto de la tarjeta Alimentar empiece a depositarse desde noviembre en las cuentas de la Asignación Universal por Hijo (AUH).

El Presidente afirmó a través de Twitter que de este modo “las familias van a poder organizar mejor sus compras y se amplían las posibilidades de consumo”, ya que “podrán utilizar el dinero extrayéndolo del cajero o comprando con débito”.

Zabaleta señaló, durante una conferencia de prensa posterior al encuentro con el mandatario, que “es importante pensar que esto va a beneficiar al consumo en los barrios”, y destacó que “es una medida que tiene que ver con seguir garantizando las políticas alimentarias”.

Raverta, en tanto, consideró allí que la medida busca solucionar “las dificultades que encuentran algunas familias que iban a comprar con la tarjeta Alimentar, porque solo ciertos lugares tenían la posibilidad de vender y complicaba la diaria, porque las familias argentinas compran en comercios de proximidad”.

La tarjeta Alimentar es un instrumento que desde enero de 2020 entrega el Estado nacional para que todas las personas puedan acceder a la canasta básica alimentaria y está dirigida a madres o padres con hijos e hijas de hasta 14 años de edad que reciben la AUH, embarazadas a partir del tercer mes que reciben AUH, personas con discapacidad que reciben AUH y madres con más de 7 hijos.

La tarjeta se implementa de forma automática, por lo que no hace falta realizar ningún trámite, a partir del cruce de datos de la ANSES y de la AUH. Y es la ANSES la encargada de notificar al titular que está en condiciones de retirar su tarjeta por el banco que determine cada provincia.

El monto varía en función de la situación del titular y su familia: es de
6.000 pesos para las familias con un hijo o una hija de hasta 14 años de edad o con alguna discapacidad, y para quienes perciben la asignación por embarazo; de 9.000 pesos en el caso de los grupos familiares que tienen dos hijos o hijas en la misma franja etaria o con alguna discapacidad, y de 12.000 pesos para familias con tres hijos o más menores de 14 años de edad.

El dirigente social kirchnerista Juan Grabois insistió en la noche de este lunes en sus fuertes críticas hacia la implementación de la Tarjeta Alimentar, por la que señaló que “se pagan comisiones bancarias multimillonarias”.

“Además del tema conceptual, que no crea bienes durables ni genera puestos de trabajo, como política de transferencia de ingresos es malísimo. No porque sea malo inyectar dinero en los sectores populares, sino porque, primero, se pagan comisiones bancarias multimillonarias“, explicó su postura en una entrevista con El Nueve.

El referente de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) desarrolló los motivos por los que el domingo había calificado a la Tarjeta Alimentar como “una política estúpida”.

Indicó que se deberían haber canalizado los pagos a través de la tarjeta que ya existe y maneja la Anses, y no crear una nueva, porque así se ahorrarían “5 mil millones de pesos de comisiones que se llevaría la patria financiera y que inmediatamente lo fuga al dólar”.

“Cuando se hace una transferencia del Ministerio de Desarrollo Social a la cuenta de cada una de las personas, se paga una comisión del 0,6% a los bancos. Cuando esta gente va a comprar a los supermercados, paga, si es con Posnet, 0,8% de comisión, y si es con Mercado Pago, 3,29% de comisión”, detalló.

Incluso Grabois le respondió a Santiago Cafiero, quien para responder a las críticas había argumentado más temprano que la tarjeta Alimentar le permitirá al Gobierno ir “viendo cuáles son los consumos que van teniendo“.

“Hay millones de estudios sobre la tarjeta de la AUH y sobre el consumo promedio de las familias, y dan que el noventipico por ciento va para alimentos“.

Y agregó: “Es un capricho usar un mecanismo que tiene un costo financiero altísimo y que, además, perjudica a los comercios barriales, donde no hay Posnet, y sobre todo en el interior”, disparó el hombre cercano al Papa Francisco.

Pero fue más allá el dirigente social, y llegó a comparar el pago de esas comisiones bancarias con un delito de corrupción.

“Si un concejal de Pico Truncado deja en un cajón 100 mil pesos de coima que cobró en algún lado, sale en todos canales de televisión, ¿si el sector financiero se lleva 5 mil millones de pesos que cobró en comisiones es un tema menor? Yo eso lo tengo que discutir“, manifestó.

Si bien aceptó que “es una buena decisión invertir en la alimentación de la población”, está convencido de que “está implementada de una manera que no es inteligente“.

“Gracias a Dios que no tenemos a Mauricio Macri en la Argentina y que estamos discutiendo cómo mejorar la implementación de una inversión social. Pero también tenemos que discutir cuando se implementan de manera incorrecta”, concluyó Grabois.