Por primera vez en 55 años, el Partido Comunista de Cuba no será liderado por un Castro

Raúl prepara su salida en el Octavo Congreso del PCC que empieza este viernes en La Habana. Cuáles son los desafíos políticos, económicos y sociales que enfrenta la isla más allá del recambio generacional.

El apellido Castro ya no será, al menos en teoría, sinónimo de poder omnipresente en Cuba. A 62 años del triunfo de la Revolución, el prometido y tantas veces postergado recambio generacional impactará de lleno en el liderazgo del todopoderoso Partido Comunista, en momentos en que la isla atraviesa una grave crisis económica agravada por la pandemia de coronavirus.

Raúl Castro, que el 3 de junio cumplirá 90 años, dejará el cargo de primer secretario de la agrupación en el Octavo Congreso del PCC que se realizará desde este viernes y hasta el lunes próximo en La Habana a poco más de cuatro años de la muerte de su hermano, Fidel Castro. Se trata, en la práctica, del cargo político más influyente de la isla.

Su posible heredero, el actual presidente Miguel Díaz Canel, de 60 años y quien lo sucedió en la presidencia del país, tiene asegurados casi todos los boletos para continuar con su legado.

La salida del hermano menor de los Castro no ha sido oficializada aún, pero el propio exministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias anunció en 2016 el retiro de la generación histórica para este año. Su número dos, José Ramón Machado Ventura, un legendario combatiente de la Sierra Maestra, tiene 90 años y sumaría su nombre a este recambio de piezas para “rejuvenecer” al partido.

Será la primera vez desde el 3 de octubre de 1965, cuando fue creado el nuevo Partido Comunista de Cuba tras la fusión del Movimiento 26 de Julio con otras organizaciones revolucionarias, que un Castro no encabezará la cúpula del PCC