Ni miriñaque, ni grandes peinetones ¿Cómo era la moda en 1816?

Los especialistas afirman que hay muchas "fakes news" dando vuelta con respecto a la moda en la época de la Independencia.

  • Publicado el viernes 09 de julio de 2021 en Sociedad

Los especialistas destacan que por la inspiración francesa, las mujeres usaban vestidos corte imperio y el cabello a la usanza griega. Los hombres de clase acomodada usaban levitas y, para todos, el poncho era una opción para protegerse del frío.

Al cumplirse 205 años de la Independencia, muchas influencers de la moda en redes sociales desmienten la mayoría de las imágenes que aparecen en los manuales escolares.

Ni grandes peinetones, ni miriñaque ni paraguas para todos.

En redes sociales, se han desterrados estos errores instalados en el imaginario popular. El miriñaque no se patentó hasta 1850 y las postales de mujeres con grandes vestidos podrían pertenecer a la época de Rosas.

Por otro lado, con respecto a los grandes peinetones no fue hasta 1823 que su creador Manuel Masculino lo puso de moda.

Asi mismo, los paraguas tan emblemáticos de los cuadros de la gente agolpada frente al Cabildo exigiendo saber de qué se trata eran demasiado costosos para que se usasen masivamente en la época, y en el Tucumán de 1816 también solían ser un artículo de lujo.

Entonces ¿Qué se usaba?

Las mujeres en la época de la Independencia imitaban a las europeas y después de la Revolución Francesa se impuso el corte imperio, inspirados de la Antigua Grecia y Roma.

Por eso sus vestidos pasaron de ser de corte a la cintura con reminiscencias de las túnicas que se usaban en la Antigüedad, la salvedad es que en el Rio de la Plata eran un poco mas cortos porque las calles aún eran de barro.

Los cambios en la moda, suelen venir acompañados a referencias políticas por esa razón se podía diferenciar a las patricias ideológicamente por su peinado.

Parece ser que las que adherían a las ideas independentistas y a los ideales de la Revolución Francesa adoptaban,  los peinados a la usanza griega por eso, con cierta sorna, se las llamaba “peladas”.

Las más conservadoras y aferradas a los valores de la monarquía española preferían rodetes más elaborados y, por asociación con una confitura que viene de aquella época, se las llamaba “pan de leche”.

Como faro para elegir indumentaria y accesorios, las damas del Río de la Plata tenían su vista puesta en Francia. Los caballeros, sin embargo, preferían los dictados de la moda de Inglaterra.

En cuanto a los varones, solo los más acomodados podían usar levitas, fracs, jacqués y smokings, de clara tradición inglesa, al igual que los géneros que se usaban en su confección.

Los pobres no podían adoptar esta moda, ni siquiera usaban camisa debajo del poncho, por eso eran “descamisados”, un término que ya se aplicaba en Inglaterra desde el siglo XVII.

Moda después de 1850