El grooming o acoso sexual a niñas, niños y adolescentes

La pandemia fue una gran oportunidad para los ciberdelincuentes, también para los investigadores, para aprender sobre estas modalidades y generar prevención en base a estas experiencias

  • Publicado el lunes 04 de octubre de 2021 en Sociedad

(Por Mariel Suárez Jueza Penal, Experta en Derechos Digitales, Triple Magister Cibercrimen Ciberseguridad y Perito Informática Forense, Profesora invitada en Universidades extranjeras, autora de publicaciones varias). Como muchos otros delitos actuales, el grooming, es un crimen cometido usando medios tecnológicos combinados con internet.

Conocemos el  bullying o ciberbullying  el que consiste en acosar a otro, con el objeto de intimidarlo, menoscabarlo o amedrentarlo, generalmente se da en ámbitos laborales o escolares entre personas de la misma edad, al que las redes sociales le facilitaron el terreno para su desarrollo y expansión como a muchos otros delitos.

El acoso o seguimiento, hipervigilancia y asedio de hombres y mujeres con el objeto de exhibir su intimidad públicamente, exponerlos a la humillación pública, siendo una gran mayoría de casos producto de una relación sentimental consentida, pudiendo contemplarse casos en los que no ha habido ningún tipo de relación sentimental anterior.

Y, el delito que nos convoca, el grooming, Pero ¿qué es el grooming?

Se trata de otra forma de acoso, pero esta vez es el practicado por un adulto hacia niñas, niños y adolescentes, el que haciéndose pasar alguien de su edad engaña a su víctima, siendo su principal objetivo de carácter sexual, el de establecer una relación de intimidad ya sea para hablar de sexo o sexualidad, obtener fotografías de sus víctimas e incluso pactar encuentros personales, dejando la puerta abierta para la comisión de delitos más graves, todo ello, mediante el uso de dispositivos electrónicos y redes de conexión de internet.

Entre las consecuencias más graves del grooming conforme la casuística nacional e internacional, está el delito de abuso sexual infantil, la trata de personas, el abuso con intención de obtener material fílmico y de imágenes que exhiban las situaciones de abuso hacia los niños, niñas ya adolescentes y por su puesto muchas veces, el acoso  y el abuso terminan en un homicidio o femicidio.

El uso masivo de dispositivos y de las redes de conexión, sumado al encierro que vivimos a nivel mundial como producto de la pandemia, aceleraron nuestros procesos de vinculación con el mundo digital.

Según los expertos, es un tipo de ataque masivo de ingeniería social. Ataque de ingeniería social quiere decir, que el atacante o victimario se vale de la información que nosotros volcamos en las redes sociales, la que nosotros mismos le proporcionamos a la comunidad digital.

Este tipo de delincuentes, saben dónde desarrollan las actividades las víctimas de la edad que ellos buscan encontrar. Por ejemplo, que tipo de redes sociales usan, que paginas visitan, que intereses tienen, que series o películas miran, quienes son sus ídolos, que juegos usan, tienen la posibilidad de acceder a toda esa información que usan para mezclarse entre sus víctimas y acecharlas con la excusa de tener los mismos intereses y los mismos problemas que ellos.

 

“La pandemia fue una gran oportunidad para los ciberdelincuentes, también para los investigadores, para aprender sobre estas modalidades y generar prevención en base a estas experiencias”.

El delito de grooming y sus consecuencias, se pueden prevenir. Durante la pandemia directores distintas escuelas locales fomentaron la prevención a través del contacto con autoridades judiciales, padres, alumnos, docentes y los propios directivos, han participado de numerosas jornadas que convocaban a analizar las consecuencias de nuestro comportamiento en la red.

Sin duda una experiencia innovadora y también digna de aplaudir, dado que la educación en Chubut como en el país, es una de las áreas que más ha sido castigada en materia de salarios, medidas sanitarias, contemplación de horas de trabajo, la exigencia de la virtualidad con el uso de recursos propios. Sin embargo, se pusieron al hombro la prevención en materia cibercrimen  y efectuaron estas inmejorables experiencias.

Consejos para  previnir:

  • La familia debe involucrarse con sus hijos, comprometerse, interiorizarse con los intereses de éstos.
  • Dialogar con los chicos sobre los riesgos del uso de las redes sociales generando un marco de comportamiento seguro sin temor, ya que internet también es un sitio para obtener información.
  • Explicara los hijos las reglas básicas como que las personas pueden mentir en su identidad del otro lado de la pantalla, que no deben aceptar ni hablar con desconocidos, si están jugando online conversar únicamente sobre el juego y no intercambiar datos de contacto como dirección, teléfonos, nombres de la escuela a la que asisten y mucho menos acceder a pedidos tales como sacarse la ropa o mostrar una foto
  • Manejar la privacidad propia y de sus hijos en los dispositivos, como leer las políticas de privacidad a la hora de  crear una cuenta en una red social o al descargar aplicaciones.
  • Denunciar: El delito del grooming esta regulado en el Código penal en el artículo 131 del Código Penal, que establece penas desde 6 meses a 4 años de prisión para quien por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma.

Fue el caso de la niña Micaela Ortega de 12 años de edad que impulsó la ley 27590 que crea el programa de prevención y concientización del grooming o ciberacoso de niñas, niños y adolescentes

La niña había sido asesinada en 2016 por Jonathan Luna, un hombre que la contactó por Facebook haciéndose pasar por otra niña menor de edad y fue condenado a prisión perpetua por ese crimen.

Micaela había desaparecido el 23 de abril del 2016 luego de haber mantenido un encuentro con Luna, quien luego le quitaría su vida. Su cuerpo -golpeado y estrangulado- fue encontrado el 28 de mayo cerca de la ruta 3 en las afueras de Bahía Blanca.

Por el hecho fue juzgado y condenado a prisión perpetua en octubre de 2017 Jonathan Luna, de 28 años, en el marco del primer caso que comenzó como  grooming  y termino con la muerte de la niña. El ciber acoso no es un juego, puede tener consecuencias irremediables.