El Gobierno otorgó a Boca Juniors un “corredor sanitario” para que juegue con Banfield

En menos de 24 horas, el Ministerio de Salud pasó de ordenar el aislamiento preventivo por siete días al plantel que protagonizó los incidentes en Belo Horizonte a permitirle salir del hotel, entrenarse y enfrentar mañana al club del Sur. Críticas desde el ámbito sanitario y polémica abierta en el mundo del fútbol

  • Publicado el viernes 23 de julio de 2021 en Deportes

En un país con viajeros varados y controles casa por casa, el Gobierno le otorgó a Boca Juniors un polémico “corredor sanitario” para que juegue con BanfieldEn menos de 24 horas, el Ministerio de Salud pasó de ordenar el aislamiento preventivo por siete días al plantel que protagonizó los incidentes en Belo Horizonte a permitirle salir del hotel, entrenarse y enfrentar mañana al club del Sur. Críticas desde el ámbito sanitario y polémica abierta en el mundo del fútbol

“El plantel deberá aislarse en el dispositivo previsto por el Club (Boca Juniors) durante siete días de acuerdo a las previsiones vigentes para las delegaciones deportivas en eventos internacionales, cumpliendo las prácticas correspondientes bajo la modalidad burbuja y sin intervención o interacción de terceros (…) realizando el test PCR del día siete, evitando traslados o circulación con terceros o cualquier otra actividad social, con el fin de garantizar una burbuja que supere cualquier posible desvío”.

El texto anterior figuraba, en la medianoche del jueves al viernes, en la página oficial del Ministerio de Salud de la Nación. Es un testimonio frío de que las definiciones epidemiológicas tienen fundamentos que, en algunos casos, tienen una consistencia discutible. El comunicado está fechado el 21 de julio y había sido publicado en sintonía con la llegada de los jugadores, cuerpo técnico y directivos después del bochornoso partido ante el Atlético Mineiro. Ya había pasado el partido del escándalo, los incidentes, la escala en la comisaría de Belo Horizonte, la noche adentro de los micros y el regreso accidentado.

La medida adoptada por la cartera que conduce Carla Vizzotti apuntaba, según el texto citado, a evitar contagios de COVID-19, máxime con la exposición que tuvieron todos los integrantes de la comitiva que participó de los octavos de la Copa Libertadores a fuentes de contagios en un país como Brasil, donde ya se detectó y confirmó la circulación comunitaria de la temible cepa delta. Pero algo cambió. En menos de 24 horas, esa fundamentada decisión epidemiológica se diluyó.

En un país como Argentina, donde hay más de 10 mil argentinos varados y a la espera de que el Gobierno los autorice a regresar y con controles casa por casa de cada viajero que logra volver, el Ministerio de Salud de la Nación resolvió desactivar ese aislamiento total de siete días y estableció un polémico “corredor sanitario” con el único objetivo de permitirle al club Boca Juniors jugar con sus titulares ante Banfield el próximo sábado.

Esta vez sin comunicado oficial, la cartera sanitaria dejó trascender que le hará lugar a la revisión pedida por Boca, bajo la justificación de que contaba con avales de la Conmebol y el Consulado para justificar que la burbuja sanitaria, supuestamente, jamás se había roto durante su viaje a Brasil, pese a los incidentes, las peleas cuerpo a cuerpo con jugadores, dirigentes y policías brasileños y haber tenido que presentarse a la comisaría de Belo Horizonte donde se labraron actuaciones por la batalla campal que se vivió en la cancha del Atlético Mineiro.

Según los trascendidos, al club controlado por Juan Román Riquelme y Jorge Amor Ameal les permitirán salir del hotel Intercontinental donde cumplían el aislamiento original, ir a Casa Amarilla para entrenarse hoy y dirigirse mañana al estadio Florencio Sola, para jugar a las 20:15, contra Banfield con los titulares. La única condición: un PCR negativo.