Dos comodorenses construyeron un avión y buscan unir la Patagonia con Alaska

Martín y Guillermo son amigos de toda la vida. Hace 7 años comenzaron con este proyecto y explicaron a Radio Del Mar los planes que tienen. Conocé su historia. Informe especial por Jimena Vargas.

  • Publicado el domingo 18 de abril de 2021 en Sociedad

(Por Jimena Vargas)- Todo comenzó con un sueño, una idea que se gestó hace años y hoy finalmente se ve realizada. Un avión fue construido por dos amigos de toda la vida, ambos de Comodoro Rivadavia, que luego de siete años de intenso trabajo se preparan para enfrentar el mayor desafío de sus vidas: unir a la Patagonia con Alaska, a través del Proyecto Correcaminos, en su propio avión.

El comienzo de una amistad

Martín Escobar es piloto y relató a Radio del Mar como comenzó a gestarse la idea de poder crear un avión desde cero, con sus propias manos, junto a su amigo de toda la vida, Guillermo Casamallu, a quien conoce desde que iban juntos a la escuela primaria. “Con Guille nos conocemos hace un montón de años, hicimos la primaria y el secundario juntos, la universidad también, somos muy amigos de esa época” afirmó.

A los 17 años – edad mínima para volar- Martín empezó con esta profesión y Guillermo corría en moto, por lo que eran dos pasiones distintas, hasta que Martín lo convenció para que empiece a tomar unas clases de vuelo con él, una vez que fue instructor.

Foto: Lucía Calderón

El proyecto

Tiempo después, Martín viajó al festival aéreo más grande del mundo, -en Estado Unidos, donde van más de 15 mil aviones- con un grupo de amigos de Buenos Aires. Allí trajeron tres aviones a la Argentina y fue cuando conoció este tipo de avión. “Existía la posibilidad de que cada uno lo arme en su casa, cuando llegué a casa le dije a Guille ´está buenísimo, lo podemos armar nosotros, permite volar rápido, barato, aterrizar rápido en cada pista de la Patagonia´ y ahí me dijo ´traigamos un kit y lo armamos´”.

El avión es un Experimental Vans RV-7, apodado “Correcaminos”. Fue armado por ambos, pieza por pieza, las cuales se pueden comprar o uno mismo las puede construir. “Es el avión experimental más grande del mundo, el fabricante dice que se llama Total Performance porque hace de todo, gasta menos combustible, aterriza, se adapta muy bien a la zona y a la economía de cualquier trabajador”.

Es un avión chico y ultraliviano. Luego de siete años de armarlo con sus propias manos, Martín y Guillermo terminaron con el trabajo y ahora comenzó la otra etapa: las pruebas para poder hacer el viaje hasta Alaska, uniendo el sur y el norte del continente.

Foto: Lucía Calderón

Hemos hecho ya varios vuelos, los hace muy bien, es muy ágil, muy dócil, estamos muy contentos, los resultados son buenísimos. Los materiales los importamos, muchas cosas fueron fabricadas en Argentina, los planos y gran parte del avión fueron importados. Fuimos aprendiendo sobre la marcha como trabajar sobre aluminio, remaches, teníamos base universitaria pero no en los aviones” explicó Martín a Radio Del Mar.

Nos lanzamos a lo desconocido, nos permite ver distintas dimensiones, pensar diferente

La prueba

Así, estos dos amigos comodorenses terminaron de construir el sueño que comenzó siete años atrás y que parecía tan lejano. Hoy ya cuentan con todos los permisos para volar y se encuentran en la etapa de pruebas del avión.

En un atardecer en el Aeroclub de Comodoro Rivadavia, Martín y Guillermo se preparan para salir a probar su avión antes de llevarlo a Buenos Aires, para las últimas revisiones. Emocionados, cuentan el esfuerzo que llevó y como esto los trasciende a ellos.

La idea con el avión es Patagonia- Alaska, unir a la Patagonia con Barrow, la ciudad más lejana. También tenemos ganas de cruzar a las Islas Malvinas, utilizar el avión para transporte, diversión, ciencia, es para dos personas y además puede llevar 50 kg”.

Foto: Lucía Calderón

Una idea que trasciende

Así, esperan que este avión represente mucho más de lo que ellos imaginaron en su momento. “No es un avión así no más, representa mucho más, cada uno le puede dar el significado que quiera, para nosotros es una herramienta de transporte, diversión, representa más que eso, es trabajo en equipo, dedicación, un montón de cosas buenas que queremos hacer con el avión también” señaló Martín.

De esta manera, la idea es con el Proyecto Correcaminos, unir la Patagonia con Alaska, pero a la vez, que pueda ser utilizado para viajes y fines científicos. “Lo queremos para transporte, diversión, pero además del viaje a Alaska queremos usarlo como una herramienta de investigación, de ciencia y estamos hablando con asociaciones para usarlo con un fin más allá del nuestro, eso lo fuimos viendo a lo largo del tiempo. Conocimos otros pilotos que por ejemplo, uno medía la concentración de carbono negro en la atmósfera y lo puso a disposición en España, queremos hacer algo parecido, ya hablamos con 3 o 4 organizaciones”.

Cuando estén dadas las condiciones, Martín y Guillermo emprenderán el viaje, ya que la pandemia retrasó lo programado. Definitivamente, un sueño comodorense que dos amigos hicieron realidad y con mucho camino por recorrer.

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