Amor por el lugar y conocimientos ancestrales para los visitantes del “Portal Cañadón Pinturas”

Justo al otro lado del cañadón del Alto Río Pinturas, al noroeste de la provincia de Santa Cruz, puede observarse la imponente Cueva de las Manos. La flora nativa se vuelve clave para ubicar los sitios donde puedan observarse aves, como el imponente tucúquere, un búho de gran tamaño. O un puma al reparo de […]

Justo al otro lado del cañadón del Alto Río Pinturas, al noroeste de la provincia de Santa Cruz, puede observarse la imponente Cueva de las Manos. La flora nativa se vuelve clave para ubicar los sitios donde puedan observarse aves, como el imponente tucúquere, un búho de gran tamaño. O un puma al reparo de grandes molles y calafatales, y hasta una familia de chinchillón anaranjado, descansando al sol en las grietas formadas en los paredones de más de 100 metros de altura. Zorros y guanacos son otras de las especies habituales en las recorridas.

Facundo Epul es oriundo de Perito Moreno, ciudad cabecera de la región del Parque Patagonia. Su infancia y adolescencia están muy conectadas a la estepa patagónica. Tuvo la oportunidad de aprender de la gente del campo, “de los mayores”, como él los llama. Es así que aún hoy sigue trabajando en tareas rurales en algunas de las estancias de la zona. Sus “mayores” son quienes le transmitieron la importancia de conocer la fauna silvestre de la comarca y a interpretar sus ciclos. Cuando adolescente, Epul recorrió el río Pinturas a caballo, una experiencia que lo inspira para querer mostrarle al mundo la belleza y los valores culturales de la región. Sobre estas sólidas bases, se decidió a crear su propio emprendimiento: “El Choique” (ñandú en lengua mapuche) con el que propone salidas guiadas para avistar fauna silvestre y hacer trekking en este lugar con valioso patrimonio cultural y paisajístico.

El día de recorrida comienza con una reunión en el comedor de “La Posta de los Toldos”. Desayuno de por medio, y mediante una pequeña charla, los participantes reciben detalles del lugar y del posible avistaje de fauna nativa que se puede realizar en él. La caminata comienza “por el sendero ‘La Guanaca’ rumbo al mirador del cerro Amarillo, donde podemos ver volar muy cerca nuestro cóndores adultos. Desde allí tenemos una vista espectacular al majestuoso río Pinturas”, describió el guía.

Una de las posibilidades de avistaje de animales es la de los pumas. Hay individuos que están siendo monitoreados para investigar y profundizar el conocimiento sobre su ecología en paisajes compartidos con el hombre en el noroeste de Santa Cruz. Éstos, poseen radiocollares con geoposicionadores y conexión satelital.El uso de esta tecnología nos ha permitido aprender muchísimo sobre los pumas de esta región. Conocemos cuáles son las sendas que prefieren para desplazarse, dónde descansan durante el día y cuáles son los principales sitios donde emboscan a los guanacos, su principal presa”, nos contó Facundo. Agregó que “cuando salimos al campo observamos sus rastros y esto nos permite interpretar su comportamiento para transmitirle estas impresiones al visitante. Con suerte, hasta podremos avistar un ejemplar, que cada vez huyen menos ante la presencia humana ya que aquí nadie los caza”.

Luego de muchas jornadas de intensa capacitación, sabe perfectamente que los pumas tienen principalmente hábitos nocturnos. Es por eso que en cada salida probablemente los ubique cuando están ya descansando, luego de una cacería u otra actividad. Facundo complementa sus habilidades de rastreador de fauna con el uso de tecnología: “una vez que determinamos el lugar aproximado donde se encuentra, podemos rastrearlo e intentar avistarlo con los binoculares o cámaras con teleobjetivo desde una distancia segura, de alrededor de 100 metros o más. La observación seguramente va a ser mutua y durará hasta que decidamos alejarnos y continuar con la observación de otras especies”.

El rastreo de pumas requiere de un día completo. Está destinado a mayores de edad y grupos de hasta 4 personas. Es un trekking de exigencia media-alta y Facundo, el guía, es el primero especializado en la región.

Durante la caminata, los perfumes de la flora nativa quedarán para siempre impregnados en la memoria de quienes decidan disfrutar de esta experiencia. “Nosotros lo que hacemos es intentar que la gente conecte con el lugar”, expresó entusiasmado Epul.

El Portal Cañadón Pinturas cuenta con una red de 20 km de senderos, abierto al público en general, e incluye lugares para pernoctar. Los prestadores turísticos están a la espera de que se empiecen a habilitar estas actividades: “Quizás se habilite por departamentos para que nosotros en Santa Cruz podamos empezar a salir y conocer nuestra provincia. Después de esta pandemia, vamos a estar preparados para recibir visitantes de todo el mundo”, destacó Facundo.

Todos aquellos interesados en conocer este rincón soñado de la naturaleza, pueden escribir a elchoiquesur@gmail.com o llamar al 3513092452. “Nos escriben o nos llaman y podemos contarles más en detalle sobre todas las opciones de salidas. Hay de mediodía, salidas de días completos con o sin transporte dentro del Portal” explicó el guía.

Desde El Choique, Facundo se propone “generar una visión común para que la comarca noroeste de Santa Cruz sea el mejor lugar, no solo para visitar, sino para vivir, revalorizando con cada salida su patrimonio natural, paisajístico y arqueológico”. Epul cuenta que su apellido quiere decir “dos cosas” en mapudungun. El amor por su lugar y los conocimientos ancestrales son la energía que lo impulsa en esta iniciativa. Amor y conocimiento: ¿Casualidad?.