A 35 años de Oktubre: una canción que hizo revolución

¿Por qué el disco angular de Los Redondos nos sigue interpelando tres décadas y media después de su salida?

Lleno de significados y significantes, de lecturas y relecturas, de especulaciones y sobrenarraciones, Los Redondos lograron en su carrera muchas cosas.

Pero solo una vez pudieron imprimirle al disco una entidad conceptual que se ubique por encima de las canciones para integrarlas en un todo más allá de frases sueltas, solos tarareables (de guitarra, de saxo) y proclamas-slogans. Y eso sucedió únicamente en Oktubre. Un mérito que se aprecia aún mejor en el contraste con Gulp!, el disco anterior, grabado apenas un año antes.

Comprender una letra de Los Redondos es una proeza. Y comprender más de una, mucho más. Por eso Oktubre es Oktubre: mojonea a la banda, a sus músicos, a la cultura rock… y a su época.

Nuevamente Crook aportando una visión meridiana: “En ese entonces, las bandas no sonaban iguales a otras, sino que sonaban iguales a sí mismas”. Las influencias advertibles, la réplica en serie, los sonidos que suenan a algo ya sonado y el loop de dejavúes acorde tras acorde fueron cosas que vinieron después. No mucho después, claro, pero en una era que aún no era esa.